La oración es necesaria para seguir en el camino, sin desviarse.

Ante la pequeñez del hombre inclinado por naturaleza al pecado, el hombre necesita de un encuentro asiduo, íntimo con el Padre que le renueve, de fuerzas para poder afrontar el camino sin desviarse.

Velad y orad, para que no caigáis en tentación; que el espíritu esta pronto, pero la carne es débil.Mc 14,37-3
En la realidad pastoral que he vivido, he visto una ausencia por doquier de personas orantes incluso en animadores, catequistas, responsables, etc. y es que es difícil de entender, pues no se da lo que no se tiene.

Es triste la limitación, la mediocridad a la que nos vemos abocados y por ende a quienes animamos, ¿transmitimos?,… Nos convertimos en papagayos parrots de lo que hemos recibido más que en verdaderos hombres y mujeres con una vida en el espíritu, una verdadera y plena vida de hijos de Dios.

¿Qué podemos decir o predicar cuando no poseemos una experiencia asidua de encuentro con el Padre, encuentro íntimo con Él en su Palabra edificante y vivificadora?

Los que tenemos pareja buscamos momentos para estar con nuestras almas gemelas, es más lo vemos como una necesidad; no solo de estar juntos sino también de estar a solas, necesitamos intimidad. Pues de igual modo, algo así ocurre en la oración. En la vida en el Espíritu necesitamos no solo estar junto al amado, pero además estar a solas, sin nadie ni nada que nos disturbe, esto es, la oración.

couple2

Pero él, se retiraba a los lugares solitarios, donde oraba.Lc 5, 16
Sin esta experiencia profunda de Dios nos vemos conducidos a una superficialidad que más tarde o temprano nos seca y nos hace morir. Además, el mundo que vivimos (egoísta, apático, superficial, individualista,…) no nos ayuda en el camino a Dios Padre.

El compromiso necesita de una vida sacramental y orante fuerte en la que se descubra a un Dios que es auxilio, fuerza, cobijo, roca, alcázar, ciudadela.

Cuando clamo respóndeme, oh Dios mi justiciero, en la angustia tu me abres salida, tenme piedad, escucha mi oración. Sal 4,2
Guárdame, oh Dios en ti está mi refugio.Salmo 16,1
Yo te amo Yahveh mi fortaleza, me has salvado. Yavheh mi roca y mi baluarte, mi libertador, mi Dios.Sal 18, 2-3
Yahveh es mi luz y mi salvación. ¿A quién he de temer? Yahveh, el refugio de mi vida, ¿por quién he de temblar?Sal 29,1
Por nosotros mismos, con nuestra fuerza (autosuficiencia) no somos capaces, nos quemamos, cansamos, y abandonamos, pero en Dios descubrimos un refugio en el que cobijarnos, una fuerza que nos renueva y nos empuja a seguir adelante.
Lo mismo que el sarmiento no puede dar fruto por sí mismo, si no permanece en la vid; así tampoco podéis si no permanecéis en mí. Yo soy la vid y vosotros los sarmientos. El que permanece en mí y yo en él, ese da mucho fruto porque separados de mí no podéis hacer nada. Si alguno no permanece en mí, es arrojado fuera como el sarmiento y se seca.Jn 15,4-6. Lc 21,34-36

grapes

Author: justtoth

Somos Marta Jimenez y Máximo Núñez un matrimonio cristiano. Nuestro único objetivo es, desde nuestra pequeñez, ayudarte en tu encuentro con el Padre. Yo creo que todo cristiano es sacerdote, profeta y rey, que el Espíritu Santo sopla donde quiere y que Dios nos llama a todos (no solo a sacerdotes y monjas) a un discipulado radical en su amor incondicional. ¡Quiero estar consagrado al servicio de Dios y ser su testigo ante el mundo! Cualquier idea, sugerencia, crítica, etc. es muy bienvenida. Con la aportación de todos podremos hacer que este Blog merezca la pena y nos sirva para encontrarnos con Él.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *