Actitud corporal

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Toda la filosofía clásica concibió al hombre formado por dos naturalezas ontológicamente distintas, a saber, el cuerpo y el alma.

Ahora bien esta concepción idealista y dualista ha sido superada por una concepción monista en nuestra actualidad. Por tanto, cuando rezo, ora tanto mi cuerpo como mi alma pues ambas son una única realidad, mi Yo.

La moraleja es clara: debemos esforzarnos o, mejor sería decir, es conveniente buscar y encontrar una posición que nos ayude en nuestra oración.

Es importante, empezar siempre tomando conciencia de la presencia de Dios Padre.

También, puede ser conveniente para eliminar el ruido interno, iniciar tu oración con una serena y profunda respiración.

Esto puede ser tan simple como inhalar durante varios segundos, retener el aire, y exhalar lentamente durante dos o tres segundos más. Este ejercicio puede repetirse durante varios minutos para relajarse, aliviar tensiones, y reducir el murmullo de preocupaciones, problemas, agobios, etc.

Si hay mucho ruido exterior, enciérrate en tu dormitorio y quizás te sea útil ponerte tapones auditivos de espuma y/o unos auriculares y escuchar música clásica o relajante.

Además, considera rezar siempre en el mismo lugar y a la misma hora, así crearás un hábito.

Sobre este apartado de nuestro manual de oración hay bastante materiales y recursos, por lo que solo indicaremos las distintas posturas básicas que se pueden adoptar:

    • Pie: posición de respeto ante el misterio de Dios, de petición y que ayuda a permanecer vigilante, a estar atento.

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    • Sentado: posición que invita a escuchar la Palabra, a discernir la voluntad del Padre en nuestra vida.

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    • De rodilla: demuestra humildad, rendición, adoración, etc. Está especialmente indicada cuando queremos pedirle a Dios Padre perdón por nuestros pecados o estamos en adoración delante del Santísimo.

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    • Acostado sobre la cama: puede ser útil sobre todo para los no iniciados y para los que padecen de estrés. Por ejemplo, al acabar el día, reflexionamos sobre lo que hemos hecho y lo que hemos dejado sin hacer, le agradecemos sus bendiciones del día a día, le pedimos perdón por los pecados que hemos cometido, etc.
Cuando pienso en ti sobre mi lecho, en ti medito en mis vigilias, porque fuiste mi auxilio, y a la sombra de tus alas canto con júbilo. Sal 63, 8

Author: justtoth

Somos Marta Jimenez y Máximo Núñez un matrimonio cristiano. Nuestro único objetivo es, desde nuestra pequeñez, ayudarte en tu encuentro con el Padre. Yo creo que todo cristiano es sacerdote, profeta y rey, que el Espíritu Santo sopla donde quiere y que Dios nos llama a todos (no solo a sacerdotes y monjas) a un discipulado radical en su amor incondicional. ¡Quiero estar consagrado al servicio de Dios y ser su testigo ante el mundo! Cualquier idea, sugerencia, crítica, etc. es muy bienvenida. Con la aportación de todos podremos hacer que este Blog merezca la pena y nos sirva para encontrarnos con Él.

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